ACTUAR DE URGENCIA

“EL ARQUITECTO DEBERÁ TENER EN CUENTA, EN TODO MOMENTO, LA FUNCIÓN SOCIAL QUE DESEMPEÑA”.

Así comienza el Art. 24 del Reglamento de Normas Deontológicas de Actuación Profesional de los Arquitectos redactado por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE); y aunque si bien en dicho artículo se especifica la función social del arquitecto en relación al urbanismo y al interés general, a mí me gusta pensar que mi labor trasciende y es necesaria para la sociedad; no mesiánica, pero sí necesaria, y para justificarlo voy a exponeros un caso de un trabajo de urgencia al cual no pude renunciar.

Recibo una llamada de una amiga preocupada por la aparición de unas grietas en su vivienda.

Contexto: una vivienda en un edificio de viviendas del siglo XVII, con seis plantas de altura, tres a contra terreno y las otras tres sobre rasante.

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Después de localizar las lesiones que a ella le preocupaban; de ubicarlas, describirlas, clasificarlas, exponer la causa de su origen, diagnosticar qué tipo de lesión era y pronosticarle una evolución y una serie de medidas correctoras, le pedí que me dejara ver el resto de la vivienda.

Al entrar en su dormitorio me fijé en una grieta a la que ella no le había dado mayor importancia, pero que a mí por su forma y su situación se me hacía muy extraña.

Abrí la puerta del balcón, me apoyé sobre la barandilla asomando medio cuerpo al exterior para tener una mayor apreciación del conjunto. Entré rápidamente y mi amiga me preguntó qué ocurría.

Bajo el balcón se había desprendido parte de la fachada, con función portante, aproximadamente unos 25 m2; correspondiente a 4 m de anchura por 6,5 m de alto. Al comentárselo su marido me dijo que los vecinos de enfrente (marroquíes) llevaban medio mes intentando decirle algo sobre un agujero, pero las limitaciones en la comunicación les impidieron entenderse y que se dieran cuenta de la gravedad del asunto.

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Mi amiga no se percató de la lesión porque la barandilla del balcón era demasiado alta y para asomarse debía trepar a la misma. Además los cascotes no cayeron a la vía pública sino a un corral abandonado.

La situación revestía cierta gravedad y urgencia, dado que se trataba de un edificio tan antiguo, esbelto, a contra-terreno y con una lesión estructural en uno de sus muros portantes.

Podría haberme desentendido del problema y desviarlo a otros profesionales, pero la urgencia en las decisiones a tomar, la amistad, pero sobre todo el DEBER DE AUXILIO me hicieron tomar la determinación de hacerme responsable.

¿CÓMO ACTUAR EN TALES CIRCUNSTANCIAS?

1.- Visitar de nuevo toda la vivienda y volver a valorar todas las patologías estructurales (olvidar el resto de patologías) discriminando si son independientes a la anterior o derivadas.

2.- Visitar el resto de las viviendas del edificio y detectar las patologías estructurales discriminando si son independientes a la anterior o derivadas.

3.- Intentar estudiar la lesión también desde el exterior

4.- Hacer una composición mental del estado de cargas total del edificio y sopesar el alcance real del daño. En función de eso, se podrán proponer entre otras las siguientes medidas preventivas:

– el desalojo de una vivienda, de varias o de todo el edificio.

– el apuntalado del edificio en especial de las posibles zonas afectadas por un colapso estructural y reubicar a las familias dentro de sus viviendas en zonas alejadas de la lesión o de independencia estructural.

– …

5.- Hacer un croquis del sistema estructural del edificio y marcar la ubicación de un apuntalamiento preventivo a realizar en el menor tiempo posible (preferiblemente ésta y las anteriores acciones en el primer día).

6.- Acudir al Ayuntamiento y dar cuenta del problema a los técnicos municipales por si debieran tomar alguna determinación en el acotado de vía pública o en otro tipo de determinaciones.

7.- Manifestar al Ayuntamiento que se procederá de urgencia y que no se presentará proyecto de ejecución. A lo cual los servicios municipales suelen pedir solamente la presentación de un oficio de dirección técnica (firmado y visado) por el cual te haces responsable de la obra, de lo que ocurra antes de la obra y de lo que ocurra después de la obra y un Estudio de Seguridad y Salud (firmado y visado) todo ello diligenciado en registro acompañado de una solicitud de obra especificando las circunstancias excepcionales en observaciones.

8.- Una vez que la emergencia ya está acotada, volver a estudiar las patologías estructurales detectadas, y plantear un estudio patológico, describiendo: Localización, Sintomatología, Etiología, Diagnóstico, Pronóstico y Propuestas de Actuación.

9.- Exponer el problema a otros compañeros para que compartan diferentes visiones del asunto tanto del origen que ellos consideran como de las propuestas de actuación. Esta fase es MUY IMPORTANTE y el consejo de otros compañeros a mi juicio IMPRESCINDIBLE.

10.- Volver a repasar tus conclusiones y las de tus compañeros asesores y plantear la Propuesta de Actuación que como Técnico Director de Obra consideras más acertada cumpliendo satisfactoriamente los siguientes parámetros:

– La propuesta de actuación ha de asegurar en todo momento la estabilidad general del edificio, ya que de colapsar pondría en peligro la vida de los ocupantes (si no se han desalojado), de los edificios colindantes y sobre todo de los operarios que quedarían sepultados de manera inequívoca.

– La propuesta de actuación debe facilitar el trabajo de los operarios y su seguridad tanto personal como colectiva.

– La propuesta de actuación debe indicar los medios auxiliares que faciliten tanto la seguridad de los operarios como la reducción en sus tiempos de trabajo.

– La propuesta de actuación ha de posibilitar, en la medida de lo posible, la utilización del edificio por sus propietarios si no se ha considerado necesario su desalojo.

– La propuesta de actuación ha de ser sencilla y de fácil de ejecución, evitando depender de medios altamente tecnológicos o de maquinaria muy específica que podría retrasar sobremanera la reparación de urgencia.

– Preferiblemente la propuesta de actuación debe apostar por los trabajos manuales, evitando la entrada de gran maquinaria que pueda transmitir vibraciones a la estructura, máxime si esta está compuesta por muros de carga.

-…

11.- Redactar un Estudio de Seguridad y Salud y junto con el Oficio de Dirección Técnica y la Comunicación de Encargo, exponer el caso en el colegio y su carácter de urgencia y solicitar su visado.

12.- Suscribir el Seguro de Responsabilidad Civil por obra (DRO de ASEMAS), y a su vez encomendarse a la suerte, a la buena fortuna o a todo el santoral (cada uno lo que elija).

13.- Asistir al propietario en la licitación de la contrata para agilizar la tramitación y reducir el tiempo de respuesta.

14.- Apremiar a la contrata en la redacción del Plan de Seguridad y Salud para que se apruebe cuanto antes por el Coordinador de Seguridad y Salud y se puedan diligenciar los libros pertinentes: Incidencias, Subcontratación e Incidencias.

15.- Si la obra es de pequeño tamaño y toda la obra se va a desarrollar por una única empresa, sin subcontratas y sin tabajadores autónomos, no será necesaria la aparición de la figura del Coordinador de Seguridad y Salud de las Obras, recayendo toda la responsabilidad sobre la materia en la contrata, liberándonos como técnicos de dicha responsabilidad y abaratándose los gastos para el promotor.

16.- Visitar antes, durante, y después de la intervención los edificios colindantes, haciendo un estudio exhaustivo de su estructura, y de sus patologías estructurales, marcando grietas, asientos y otros fallos de esta índole, sólo si se considera que con nuestras obras puede verse afectado. Documentarlo gráficamente y en este ocasión por la urgencia del caso no podrá suscribirse PROTOCOLO NOTARIAL DE GRIETAS .

17.- Durante la ejecución de la obra, será imprescindible llevar un control de la evolución de las lesiones estructurales, y sobre todo estudiar su evolución si esta es positiva, para poder tomar las medidas pertinente que se consideren oportunas.

18.- Mantener un canal de comunicación continuamente abierto con todos los implicados, propietarios, colindantes, contrata, ayuntamiento,…

19.- … Seguramente me olvido de muchas otras precauciones que en su momento tomé o que dependiendo del caso que os toque habrá que tomar.

20.- LA MÁS IMPORTANTE!!!! Permanecer en obra TODAS LAS HORAS QUE ESTA DURE y si eso no es posible acudir a las 9:00, a las 12:00, a las 15:00 y a las 19:00; principalmente porque se trata de obras en las que pueden surgir muchos imprevistos que pueden afectar a la seguridad del edificio y a la seguridad de los trabajadores. Y en definitiva los responsables únicos de la obra somos nosotros y las decisiones complicadas debemos tomarlas nosotros. Si nos equivocamos el fallo será nuestro, pero si otros se equivocan la responsabilidad caerá sobre nuestros hombros igualmente.

SI NUESTRA ES LA RESPONSABILIDAD QUE SEAN NUESTRAS LAS DECISIONES

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Por último volver a la idea del principio y recordar que NUESTRA PROFESIÓN TIENE VOCACIÓN DE SERVICIO y que DEBEMOS TENER EN CUENTA EN TODO MOMENTO LA FUNCIÓN SOCIAL QUE DESEMPEÑAMOS.

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Autor y propiedad intelectual:

Rodrigo Asensio Pérez, arquitecto, urbanista, maestro en conservación y restauración del patrimonio arquitectónico y urbano

Contacto:

rodrigoasensioperez@gmail.com

LinkedIn:

http://www.linkedin.com/profile/view?id=122526628&trk=tab_pro

Twiter:

@rodrigoasensiop

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14 comentarios en “ACTUAR DE URGENCIA

  1. Hola Rodrigo,

    Fantástica exposición. Gracias por compartir experiencias de este tipo. Está genial poner en valor la vocación de servicio de los técnicos.

    Hace poco que he descubierto tu blog y lo que he visto hasta ahora me parece muy interesante.

    Un saludo,
    Emilio

    1. Muchas gracias Emilio

      Con valoraciones tan positivas como la tuya dan ganas de seguir escribiendo en el blog.

      En cuanto a la vocación de servicio de los técnicos, si somos conscientes de ella, puede motivarnos sobremanera en nuestro trabajo y al respecto hay una historia muy interesante:

      En una catedral había 5 canteros y preguntados por cuál era su trabajo el primero respondió:
      – No lo estás viendo? Estoy picando piedra
      El segundo (que hacía el mismo trabajo que el anterior) respondió:
      – Pues estoy haciendo esta columna.
      El tercero (que hacía el mismo trabajo que los anteriores) respondió:
      – Pues me gano el pan. Con esto puedo dar de comer a mi familia.
      El cuarto (que hacía el mismo trabajo que los anteriores) respondió:
      – Yo, estoy construyendo una catedral
      El quinto (que hacía el mismo trabajo que los anteriores) respondió:
      – Yo, estoy construyendo un lugar para ayudar a las personas a acercarse a Dios.

      Como ves podemos enfocar la finaldiad de nuestro trabajo de muchas maneras, todas ellas válidas y legítimas, pero la motivación es diferente y la percepción de felicidad en el trabajo también es radicalmente diferente.

      Debemos buscar valor a nuesto trabajo más allá de nosotros, fuera de nosotros y de nuestras necesidades. Debemos motivarnos en lo que hacemos, eso nos llevará a mejorar y a ofrecer un mejor producto.

      Si consideramos que nuestra profesión tiene una vocación de servicio o una función social que desempeñar (como dice nuestro código deontológico) de seguro que vemos las cosas de otra manera y el grado de motivación es mayor, con la consecuencia positiva sobre nuestro trabajo.

  2. Juan Ceriale

    tanto problema por una rajaduras!! yo soy ingeniero y esto es moneda corriente. Me parece que no es necesario auto felicitarse por un trabajo que es mas común que un billete de dos pesos.
    Saludos.

    1. Estimado Juan

      Gracias por tu visión.

      Lamento haber dado la sensación de que me auto-felicitaba.

      También lamento no haber podido transmitir, convenientemente, la dificultad de la intervención; no por el empleo de técnicas o tecnologías extrañas (que no las hubo), sino por la seguridad de los operarios que tenían que trabajar bajo un muro de 20 metros de altura al que le faltaba gran parte de su sección en su parte baja por un desprendimiento (que podría repetirse). Ahí residía la dificultad de la intervención.

      Como bien dices las rajaduras son moneda corriente y en muchas ocasiones su solución conlleva trabajos comunes y sin complejidad. A mí me ha tocado atravesar un muro rajado y el estado del edificio no revertía peligro y su solución era sencilla.

      La dificultad de acometer un trabajo no radica sólo en la lesión en sí misma:
      – la forma y el tamaño de la lesión (no es lo mismo una microfisura, que una fisura, que una grieta; tampoco es lo mismo una grieta horizontal, que vertical que en parábola)
      – su ubicación (no es lo mismo que esa lesión se manifieste en un tabique, que en un muro portante, que en un pilar,; tampoco es lo mismo que se manifieste en la parte baja del edificio que en su cubierta,…)
      – su función constructiva (separación, cerramiento, estructura)
      – el origen de la lesión (no es lo mismo una grieta debida a un asentamiento, a una diferencia de dilatación en los materiales, a una junta constructiva, a un colapso en un muro de carga, a un corrimiento de ladera,…)
      – su evolución (no es lo mismo actuar sobre una grieta inerte o estacionaria que sobre una grieta con evolución positiva)

      Sino también por las condiciones de contorno como:
      – los agentes afectados (no es lo mismo actuar sobre un edificio residencial, que sobre un edificio agropecuario, que en una industria que no para en todo el año)
      – la ubicación del edificio (no es lo mismo actuar sobre un edificio aislado, entre medianeras, en manzana cerrada)
      – el emplazamiento del edificio (no es lo mismo actuar en un casco histórico con imposibilidad de acceso de maquinaria, que en una calle con fuertes pendientes, que en la margen de un río o junto a un acantilado)
      -…

      Por eso, resolver un problema causado por unas rajaduras puede ser un trabajo más común que un billete de dos pesos,… o no.

  3. Felicidades Rodrigo, el artículo es excelente, y no de menor nivel son las respuestas a los comentarios, alguno de los cuales, por cierto, no merecen ser ni mencionados (o poco, que no me gusta ningunear).

    De siempre me ha parecido excesiva la responsabilidad que se hace recaer sobre el arquitecto, y este caso me lo confirma. Porque, en una lesión de esta envergadura, el ayuntamiento correspondiente, ¿no tiene algo más que ver/hacer? ¿Quién determina el origen del problema, si viene motivado por una causa ajena a la estructura del edificio?

    1. Estimado Miguel

      Gracias por comentar.

      El Ayuntamiento, sólo puede exigir a los propietarios que cumplan su deber de seguridad y ornato. A no ser que los técnicos municipales inicien de oficio un expediente de ruina motivados por una apreciación suya, o de terceros.

      En cuanto al origen de la lesión,… ya tengo material para otro artículo.

  4. Pingback: ¿COACHING PARA ARQUITECTOS? « TALLER MULTIDISCIPLINAR

  5. Enhorabuena Rodrigo como siempre. Estas aportando valor y eso se agradece. Hay un aspecto que considero importante en este tema como en muchos otros y es la necesidad de una constructora especializada en rehabilitación o en su defecto una constructora “sin pretensiones” (todos hemos sufrido constructores “llevo haciéndolo 20 años así” que se lo saben todo pero, eso si, luego no firman nada y pretenden y muchas veces consiguen, no entiendo como, convencer a la propiedad de cualquier cosa que convenga a sus intereses sin importarles pasarse a la dirección facultativa por el arco del triunfo) y que sea consciente de que estos trabajos son delicados y con requerimientos distintos que una obra nueva en los cuales la frase “buen hacer constructivo” es algo más que una frase.
    Esta es otra de las cuentas pendientes que tiene nuestro sector: para constituir una constructora y ser constructor no hace falta tener ninguna cualificación académica, sólo algo de dinero y una línea de crédito… De pena

    1. Estimados de NOMO Concept

      Gracias por comentar. Con este y con otros artículos intento compartir experiencias que me han sido positivas y que pueden beneficiar a más compañeros.

      En cuanto a lo de la profesionalización de la construcción es la CUENTA PENDIENTE. ¿qué pasó con aquellos carnets que querían implantar para los agentes de la construcción? Se quedó en agua de borrajas. Todos los gobiernos han tenido miedo a meter mano a este asunto.

      También he de decir que hay constructores serios y con profesionales solventes trabajando para ellos, desde la retro al alicatado, pero hay otros que verdaderamente dejan mucho que desear y que aprenden por ensayo y error, con las consecuencias tan graves que tienen para el resto del sector y para los técnicos que lo padecen.

  6. Enhorabuena, Rodrigo. Por desgracia creo que este es un aspecto que a menudo pasa desapercibido, tanto a la sociedad, como a nuestros propios compañeros, pues vende más y mete más ruido la arquitectura llamativa que sirve para engrosar preciosas publicaciones.
    Frente a los que reivindican por encima de todo una arquitectura de ideas brillantes, creativa y de impacto visual, yo siempre he dicho que los arquitectos debemos ser por encima de todo artesanos, y conocer muy bien el oficio.
    Luego, sí, tener ideas y ser creativos.
    En cuanto al impacto, a veces es mejor no tenerlo y pasar desapercibidos, sobre todo cuando actuamos sobre el patrimonio o en determinados entornos con valor patrimonial, tanto por la arquitectura como por el paisaje.

    1. Gracias por comentar y por tus felicitaciones, architrad.

      La arquitectura que hago yo se corresponde con una arquitectura de “primera línea de fuego” me referiero a los encargos más básicos en los que puede uno trabajar. La mayoría de mis clientes son usuarios del edificio a reparar o a construir, con lo cual la vinculación entre mi servicio, el promotor y el usuario final es bastante íntima. También son los clientes potenciales de otros servicios como tasaciones particulares, licencias de actividad, industrias familiares,…En estos casos, en los que está muy presente el usuario, la vocación de servicio tiene su importancia y necesidad. En estos casos nos toca, como arquitectos, luchar con la materia, y en menor medida con las ideas.

      Son nuestros compañeros que hacen proyectos de mayor embergadura quienes además de luchar con la materia luchan con las ideas y plantean nuevos retos a la arquitectura. Muchas veces desafortunadas, pero otras dan en el clavo.

      En cuanto a lo de meter ruido; a mi me gusta hacer “arquitectura silenciosa” que pase desapercibida tanto para el que la usa como para el que la ve. Eso quiere decir que he conseguido mimetizarme con el entorno y que su usuario está tan agusto que no se acuerda de mi familia.

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